



La Primera Luna es un renacimiento.
Es el momento en que la niña es abrazada por las mujeres que la precedieron y sostenida por la sabiduría de la Tierra.
Aquí recordamos algo esencial:
Ser mujer es un camino sagrado.
Si sientes el llamado de honrar este portal en tu hija, sobrina o ahijada, estaré allí para guiar este ritual con respeto, amor y profunda consciencia espiritual.
El universo nos habló…
y es tiempo de devolverle a la sangre su carácter sagrado.

